10 errores comunes en el adiestramiento de perros


Muchas veces puedes creer que educar a un perro es una tarea fácil de hacer y que no requiere de conocimientos y disciplina; ¡pero te equivocas! Adiestrar a un perro es un arte. Un mal adiestramiento puede crear malos hábitos en nuestro compañero perruno y hasta una mala comunicación entre sus dueños. 

Debido a la naturaleza resistente del perro, los errores pueden ser superados. Pero un error cometido durante un momento de lección puede costar a sus dueños años de frustración en la interacción con su animal. 

Hoy se muestran los 10 errores que más han sido practicados por los dueños de perros.

1. No prolongas lo que ha aprendido 

Muchas veces cuando entrenamos a nuestros perros y estos realizan aquello que le solicitamos, consideramos que lo enseñado ya está asimilado y nuestro perrito jamás lo olvidará. Cuando dejamos de practicar algo que ya conocemos y que nuestro perro ya conoce, con el tiempo vamos a dejar de implementar esa destreza. 

Tenemos que repetir las habilidades que nuestro perro aprendió constantemente Cuanto mayor sea el número de prácticas repetidas, más fácil le resultará aprender y mantenerlas, verás que siempre estará dispuesto a hacerla y no olvidarla.

2. No eres constante

Debes saber que los perros tardan en comprender lo que le queremos enseñar. Es posible que en nuestro período de lecciones queramos enseñarle algo a nuestro perro y él se distraiga. Por ejemplo, deseamos enseñarle cómo sentarse, y debido a mala técnica, confusión o distracción, nuestro amigo peludo no entiende lo que tiene que hacer y nos rendimos y renunciamos a continuar. Entonces tenemos que llenarnos de mucha insistencia y repetir nuestra sesión de entrenamiento con las formas, palabras y posturas correctas para que el perro entienda la solicitud. 

Una vez que estés seguro de que un perro consolidó la técnica, sigue repitiéndola periódicamente para que nunca la olvide. Es importante no caer en la frustración ni tratar de malas formas al perro porque no nos ha entendido. Hay que ser conscientes de que deberemos repetir las veces que sean necesarias, sin enfadarnos ni imponer.

3. No cambias el área de aprendizaje

Llevar a tu perrito a entrenar a un parque con la distracción de otros perros puede ser una prueba de fuego
Llevar a tu perrito a entrenar a un parque con la distracción de otros perros puede ser una prueba de fuego

Si le enseñas a Chuck a sentarse en la quietud de tu sala de estar, este lugar será el único espacio donde tu perro pueda sentarse de forma fiable. Un error que cometen muchos dueños de perritos es no cambiar la zona de entrenamiento, convirtiendo el lugar donde entrenan en zona de confort donde su perro aprende. Hay que localizar áreas con distintas condiciones y niveles de distracción. De ese modo nos aseguramos de que nuestro perro atienda a nuestros requerimientos en cualquier lugar y circunstancia.

Para procesar un buen adiestramiento, primero enséñalo en casa sin distracciones. Luego, aumenta los niveles de despistes: enciende la televisión o pide a otra persona que se siente cerca. Una vez que el perro cumpla los objetivos, utiliza otro lugar, enciende la música o invita a otra persona al adiestramiento. 

Cambia con el tiempo a entornos más estimulantes, este consejo es vital para fomentar el recuerdo en perros más viejos.

4. Tu entrenamiento no es progresivo

Enseñarle a un perro ciertos comportamientos es un proceso evolutivo. La clave es saber que normalmente se necesitarán muchas sesiones formativas para perfeccionar nuestro adiestramiento.

El tiempo dedicado a una sesión educativa para nuestro perro debe arrojar resultados positivos. Una vez tu perro consolide el aprendizaje recuerda repetirla y no paralizar tu adiestramiento en el horario establecido. Recuerda que diez sesiones de un minuto por día pesan más que una sesión de diez minutos cada 2 semanas.

Las sesiones cortas, repetidas y exitosas harán que tu técnica educativa sea un éxito.

5. Eres demasiado emocional

Ser paternal y sobre protector con tu perro puede obstaculizar su capacidad de aprendizaje. 

Demostrar una energía relajada, cariñosa y segura de ti mismo permitirá que tu perro te siga con más confianza. Si estás deprimido, es mejor evitar darle una lección, pues percibirá que tu grado de interés no es el más indicado. 

6. Utilizas el mismo incentivo

Jugar o una chuche son buenos premios para nuestros perritos.
Jugar o una chuche son buenos premios para nuestros perritos. 

Los premios en forma de su chuche favorita son una excelente manera de incentivar un sistema de adiestramiento. Tu perro asimila que si logra determinada solicitud, su amo lo conforta con uno, pero, tu perro puede ser recompensado de otras maneras, como más tiempo para jugar contigo o incluso con algunas palabras que asocie a algo positivo. De hecho, en eso se basa el entrenamiento con clicker. 

Variar de manera positiva los incentivos facilitará el sistema de adiestramiento en tu mascota. No importa qué recompensa uses, variala de manera constante. La chuche, por ejemplo, puedes dársela una de cada dos sesiones, luego una de cada tres, etc.

7. Te enfureces y no prácticas la asertividad

Entrenar a un perro lleva tiempo. Muchas veces queremos ver resultados pronto, y si nuestro perro no actúa como esperamos, fácilmente perdemos la paciencia y podemos gritarle y regañarlo. Nadie en su sano juicio aprendería así, primeramente porque tu perrito desarrollará miedo hacia ti, perdiendo la confianza que te había depositado. Tendrá miedo de dar un mal paso y recibir un terrible grito de tu parte. 

Cuando reaccionas con maltrato frente a un comportamiento errado, pierdes la oportunidad de educar. Por lo tanto, debes corregir sus errores con asertividad, volviéndote más comprensible en el proceso. Si tu perro no logra un conocimiento en un día, quizás al siguiente con el descanso de ambos, ¡lo logrará! 

8. No empleas las palabras correctas 

No puedes emplear la misma palabra para una solicitud diferente, pues el perro cuando ya ha procesado algo y le solicitas una acción con palabras parecidas, empleando sinónimos, se confundirá.

Por ejemplo, si le dices a tu perro "sentado", no le debes decir "siéntate" cuando quieras que esté a tu lado en el sofá o en tu regazo. Piensa las lecciones como un lenguaje de señas. Cada señal significa algo específico.

9. Falta de conocimientos

Cuidado con los 'tutoriales' y los entrenadores de perros que se presentan como opción para entrenar a tu perro. Asegúrate de entrenarlo en positivo y sin dañarlo siempre.
Cuidado con los 'tutoriales' y los entrenadores de perros que se presentan como opción para entrenar a tu perro. Asegúrate de entrenarlo en positivo y sin dañarlo siempre.

La falta de conocimiento suele ser perjudicial para el perro y su relación con el amo. Es común que quieras impartir adiestramientos a tu perro pero no estás al tanto de como enseñarle o no te has informado lo suficiente. 

Piensa en el comportamiento de tu mascota, y cómo puedes utilizar eso a tu favor para educarlo. El comportamiento es fundamental para adaptarlo a un adiestramiento en positivo. Solicita consejos de expertos o busca tutoriales en internet, a su vez muchos blog pueden brindarte técnicas efectivas de adiestramiento para perros. Asegúrate de que no se trate de tutoriales con creencias desfasadas que enseñan a los perros a base de imposiciones, ese método ha quedado en el ostracismo, ya que se ha demostrado que no es la metodología idónea para criar a perros felices.

10. Falta de adaptabilidad

Cada perro tiene una personalidad e historia diferente. Debes conocer la personalidad de tu mascota para garantizar que su educación sea exitosa. Conocer a tu perro es una obligación.

Un cachorro no podrá darte tanto como un perro adulto. E incluso si lo hace, hay que tener en cuenta su edad. Probablemente necesitará más descansos. 

Un adulto puede venir con una historia tras de sí que requiera una sensibilidad especial, por lo que deberás tratar de conocerlo antes de ver en qué modo educarlo para poder ayudarlo a encajar en su nueva familia.

Practica, enseña, repite y diviértete adiestrando a tu perro.