Cómo preparar un helado para mi perrito


¿A quién no le gusta refrescarse mientras disfruta de un buen helado? ¡Este pequeño placer dulce y fresco viene siempre bien, y nos gusta a todos, sobre todo en verano! Entonces, ¿por qué no compartir este pequeño momento de frescura con nuestro amigo canino? Seguro que en más de una ocasión te has sentido tentado de compartir un poco de tu helado con tu perrito, ante su suplicante e hipnótica mirada que te decía 'Yo también quiero'. Pero antes de que caigas en esa tentación, aquí te mostramos cómo hacer helados saludables y refrescantes para perros.

Primero, ¿puedes darle helado a un perro?

Los helados y sorbetes suelen contener azúcar, frutas y productos lácteos o agua. Aunque no tiene una contribución nutricional interesante, darle a su perro una porción de helado no es peligroso si permanece ligero y ocasional. Siempre por supuesto que:

Tu helado industrial no sea de chocolate, un alimento tóxico para perros. Eso es algo que seguramente ya sabías, pero nunca está de más recordarlo. NUNCA debes darle chocolate a tu perrito, puede ser fatal para él, ni siquiera en forma de helado.

Que tu perro sea intolerante a la leche. Es posible que tu perro no tolere bien la lactosa. Entonces darle helados industriales, aunque tan sólo sea un poquito, no es una buena opción.

Que no sufra de obesidad (dada la alta ingesta de azúcar). No hacen falta más explicaciones ¿verdad? Aunque te esté mirando con esos increibles ojazos, lo haces por su bien.

Por lo tanto, para bocados afrutados, más saludables y menos dulces para tu perro, hemos enumerado algunas golosinas heladas caseras de verano para perros que harán feliz a tu amigo canino este verano. Si te encanta cocinar para tu perro, ¡este artículo es para ti!

Prepara tu propio helado casero para tu perrito

El mejor helado para el rey de la casa, el perrito
El mejor helado para el rey de la casa, el perrito

1. Cubitos de mantequilla de cacahuete y fresa

Ingredientes:

1 taza de fresas frescas

1/4 taza de agua

Unas cucharaditas de mantequilla de cacahuete (preferiblemente orgánica, y libre de xilitol, que puede ser peligroso para tu perro)

Receta:

Lavar las fresas y quitar las hojas.

Mezclar las fresas y el agua en una licuadora

Llenar con el líquido una bandeja de cubitos de hielo (para llenar 3/4)

Agregar una pequeña cantidad de mantequilla de cacahuete a cada cubo

Dejar en el congelador hasta que los cubos estén completamente congelados.

¡Y ahí tienes! En unas pocas horas, tu perrito podrá saborear estos refrigerios saludables y 100% naturales.

2. Caramelos de menta congelados

Para un aliento fresco y mucho más ... Esta receta para perro de verano contiene perejil y menta, ingredientes con muchos beneficios sorprendentes para la salud. El perejil ayuda a la digestión, puede reducir la inflamación e incluso se cree que tiene propiedades anticancerígenas. La menta es una poderosa hierba antibacteriana, antifúngica y antiviral que ayudará a prevenir el crecimiento de bacterias en la boca de tu perrito. ¿Entonces, comenzamos?

Ingredientes:

1 yogur griego normal

1 puñado pequeño de hojas de perejil

1 puñado pequeño de hojas de menta

Receta:

Mezclar el yogur griego con la menta y el perejil en una licuadora.

Mezclar hasta que las hierbas estén finamente picadas. También puedes agregar un poco de agua para aligerar la textura.

Llena tus bandejas de cubitos de hielo hasta el borde y colócalas en el congelador durante unas horas

Espere hasta que las golosinas estén sólidas antes de servir.

 ¿Puedes darle yogur griego a un perro?

A menos que su perro sea intolerante a la lactosa, el yogur griego es saludable y seguro para tu perro. Es más rico en proteínas que los yogures normales y tiene cualidades probióticas. Con dosis modestas pero regulares, puede mejorar la digestión de tu perro y fortalecer su sistema inmunológico. Sin embargo, dale en pequeñas cantidades porque los productos lácteos a veces pueden alterar el estómago de tu perro. Para los intolerantes, tendrás que seguir con golosinas de verano sin yogur. Pero no te preocupes, todavía tendrás muchas otras opciones.

3. Albóndigas de coco

¡Para un manto de pelo hermoso y brillante, está aquí! Aquí hay un helado que es muy fácil de preparar y bueno para la salud de tu perro. ¿Sabías que el coco es un ingrediente excelente para el pelaje y la piel de tu mascota? El ácido laurico en el aceite de coco también aumenta la inmunidad natural de los perros contra las infecciones bacterianas, fúngicas y virales.

Ingredientes:

1 cucharada de aceite de coco orgánico

Un puñado de arándanos

Receta:

Calienta tu aceite de coco si aún no es líquido

Prepare sus bolas de coco vertiendo el líquido en una bandeja de cubitos de hielo con un arándano o dos dentro.

Coloque las golosinas en el congelador hasta que estén sólidas

Puedes mantenerlos frescos en un recipiente hermético y dárselos a tu perro cuando merezca una recompensa.

Sin embargo, tenga en cuenta que el aceite de coco estimula el metabolismo, ¡pero no está exento de calorías! Debe consumirse con moderación y evitarse si su mascota tiene sobrepeso.

4. Esferas de yogur rellenas de fresa

¡Tu perro no creerá en sus papilas gustativas cuando descubra las fresas dentro de estas esferas de yogur! Entonces, ¿cómo se hacen golosinas para perros?

Ingredientes:

1 taza de fresas

1 yogur griego, de soja, o yogur natural

Receta:

Sostén una fresa por las hojas y sumérjala en el yogur. Repite con todas las fresas.

Coloca las fresas en una rejilla y déjalas reposar.

Pon tu parrilla en el congelador por unas horas.

Especial gourmet: puede repetir la operación con una segunda capa de yogur si lo desea más espeso.

Una vez listo, corta las hojas y sirve.

5. Golosinas rellenas para perros

¡Otra gran idea gourmet llena de frescura para tu perro!

Ingredientes: 

Galletas para perro.

Una cucharada de algarroba en polvo, un sustituto perfecto del chocolate, que recordemos que es tóxico para los perros.

1 yogur griego.

Receta:

Mezclar la algarroba en polvo con el yogur.

Sumergir un lado de la galleta para perros en la mezcla y colocarlas en una rejilla.

Dejar reposar en el congelador unas horas.