Jugar a la pelota con tu perrito


Seguro que cuando imaginas una escena idílica con tu perrito, te imaginas una tarde en el campo o en la playa, disfrutando de la naturaleza, paseando, jugando y posiblemente lanzándole algo como un palo o una pelota. Y eso es así porque es la imagen que siempre se nos ha vendido como el ideal tanto para los perros como para nosotros. Ellos disfrutan corriendo tras la pelota y nosotros… bueno, nos cansamos menos, y disfrutamos viéndolos felices. Además, así hacen ejercicio, y se cansan, y de ese modo no destruyen cosas en casa, ni ladran cuando les dejamos ni… Bueno, en realidad si ladran, y se quedan alterados, y no parecen cansados…Y eso es porque en realidad jugar con la pelota no es tan bueno para ellos como muchos pensamos.

Los perros no tienen la misma necesidad de ejercicio que nosotros, e incluso entre razas, esa necesidad es muy diferente
Los perros no tienen la misma necesidad de ejercicio que nosotros, e incluso entre razas, esa necesidad es muy diferente

LA NECESIDAD DE EJERCICIO Y LA CAPACIDAD DE EJERCICIO DE LOS PERROS NO SON IGUALES A LAS NUESTRAS

El ejercicio es importante para nuestros amigos peludos, pero no más que para nosotros, y por supuesto, no se trata de la forma ideal de llevarles calma a sus mentes. Ningún perro en estado natural se ejercitaría de forma voluntaria e intensa durante un tiempo limitado como hacemos los humanos, ellos se lo tomarían más en plan “ahora corro un poco, luego me revuelco, después cavo un agujero, más tarde olisqueo, me tumbo un rato y de pronto hago un sprint” sin tiempo ni presiones, toda una pista de aventuras moldeada a su gusto.

Visto de este modo, no es de extrañar que la exigencia que genera el ir a por la pelota, traerla y volver a salir a por ella, no sea tal vez el mejor modo de divertirse y tomarse un día de esparcimiento. Pero veámoslo detenidamente contestando a algunas preguntas.

¿Hacemos bien en promover el juego de nuestros perritos con la pelota?

Definitivamente aunque no les perjudicará de forma muy grave, no les aporta ningún tipo de beneficio, e incluso puede ser contraproducente jugar a la pelota con nuestros perros. Esta es una actividad que no aporta nada bueno para la salud física ni mental del perro. Incluimos en este juego lanzar cualquier objeto como palos u otros juguetes para que nuestro perro corra tras él, para después traérnoslo.

Más perros que pelotas suele ser una combinación abocada al desastre, sobre todo si alguno de ellos es adicto a las pelotas...
Más perros que pelotas suele ser una combinación abocada al desastre, sobre todo si alguno de ellos es adicto a las pelotas...

Si no es bueno ¿Por qué lo hacemos?

Por comodidad. Nos resulta fácil no tener que pensar mucho, ni cansarnos mucho, mientras que el perro corre y se cansa, y además nos presta toda su atención. Aunque en realidad su atención no está en nosotros, sino en la pelota, que le provoca un alto grado de excitación. Y eso no es un perrito sano y equilibrado. Se nos ha dicho que un perro cansado no da problemas. Pero un perro feliz es un perro sereno y tranquilo, no un perro sobreexcitado y ansioso ante un objeto.

Pues parece que a los perros les gusta...

El instinto de caza empuja a los perros a perseguir el movimiento. En un estado primitivo y salvaje esa persecución se vería compensada con horas de comer, roer, masticar, acicalarse y descansar. En cambio jugando a la pelota tan sólo se obtiene la parte estresante, la adrenalina de la caza, nunca se llega a alcanzar la recompensa, el descanso, el reposo y el relax. 

¿Existen alternativas?

Por supuesto. Un simple paseo con nuestro perro, permitiéndole olisquear siempre que lo desee, es mucho más beneficioso para él y lo cansará y tranquilizará mucho más que varias sesiones de jugar a la pelota, ya que lo hará a nivel mental. Además existen juegos muy fáciles que son mucho más enriquecedores mental y físicamente para el perro. Mantas de olor, esconder chuches y que el perro las encuentre… Sólo hay que poner imaginación.

¿La pelota puede crear adicción?

Si, y para algunos puede llegar a ser un problema del que es muy difícil desprenderse. Llegan a convertir la pelota en su obsesión, e incluso la prefieren a sociabilizar con otros perros, lo que ya es preocupante. Por ese motivo hay que prestar especial atención a aquellos perros que cuando hay una pelota de por medio parecen no ver nada más. En esas situaciones, si aparece otro perro u otros perros, se puede generar un conflicto importante, y nadie quiere eso.

Jugar a la pelota puede llegar a crear comportamientos adictivos y obsesivos que no son nada buenos para nuestros perritos
Jugar a la pelota puede llegar a crear comportamientos adictivos y obsesivos que no son nada buenos para nuestros perritos

¿Podemos ‘desenganchar’ a nuestro perrito de su adicción?

Por supuesto, con abstinencia total. Es preciso dejar de lanzarle objetos para que los persiga, no ir con él a sitios donde se juega a pelota y pasar por el período de abstinencia proporcionándole otros estímulos como los paseos relajantes que antes hemos mencionado.

Es importante recordar que no hablamos de ninguna broma, la adicción a la pelota puede provocar estrés y  si el estrés es muy acusado y constante, o sea, crónico, nuestro perrito puede desarrollar reacciones estereotipadas del tipo lamerse en exceso un mismo sitio hasta llegar a provocarse llagas y heridas, perseguirse la cola, morder algo sin parar…, a fin de rebajar la tensión que siente. Por ello es importante no permitir que el juego llegue a la adicción, y si lo hace, hay que rehabilitar a nuestro peludo.

¿Qué juegos son recomendables?

Siempre es recomendable jugar a juegos que requieran pensar y utilizar el olfato: búsqueda de premios, búsqueda de objetos, e incluso búsqueda de personas. Ir con tu perrito a un cursillo de búsqueda puede ser muy gratificante para ambos. Nuevamente hay que insistir en los paseos tranquilos y relajantes por distintos lugares nuevos para él, para que pueda investigar cosas nuevas cada día. Y si es posible programar salidas en plena naturaleza con otros perros, seguro que harás a tu perrito muy, muy feliz.