Perritos, tus amigos peludos

por Amy Norton

Reportero de la salud

martes 20 de enero de 2015 (HealthDay News): las personas que se someten a quimioterapia y la radiación para el cáncer pueden obtener un levantamiento emocional del mejor amigo del hombre, sugiere un nuevo estudio.

El estudio, de pacientes con cánceres de cabeza y cuello, se encuentra entre los primeros en probar científicamente los efectos de los perros de la terapia, los perros entrenados y certificados para facilitar a la ansiedad humana, ya sea de trauma, lesiones o enfermedades.

Para los amantes de los perros, puede ser una obviedad que los compa√Īeros caninos aporten la comodidad. Y las perros de terapia ya son un accesorio en algunos hospitales de los Estados Unidos, as√≠ como en hogares de ancianos, agencias de servicios sociales y otros entornos donde las personas est√°n en necesidad.

Los perros ofrecen algo que incluso el cuidador humano mejor intencionado no puede igualar, dijo Rachel McPherson, director ejecutivo de la Fundación Good Dog de la Ciudad de Nueva York.

"Dan el amor incondicional", dijo McPherson, cuya organización trena y certifica perros de terapia para más de 350 instalaciones en Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut y Massachusetts.

"Los perros no te juzgan, o intentan darte consejos, o contarles sus historias", se√Īal√≥.

En su lugar, dijo McPherson, los perros de terapia ofrecen una comodidad simple para las personas que enfrentan las circunstancias de miedo, como el tratamiento del cáncer. Pero mientras que eso suena bien, los médicos y los hospitales prefieren la evidencia científica.

"Podemos dar por sentado que la atención de apoyo a los pacientes con cáncer, como una dieta saludable, tiene beneficios", dijo el Dr. Stewart Fleishman, el investigador principal en el nuevo estudio. "Queríamos probar realmente la terapia asistida por animales y cuantificar los efectos".

Fleishman, ahora retirado, fue director fundador de servicios de apoyo al cáncer en el Centro Médico de Beth Israel en la ciudad de Nueva York, ahora llamada Mount Sinai Beth Israel.

Para el nuevo estudio, su equipo siguió a 42 pacientes en el hospital que se encontraban seis semanas de quimioterapia y radiación para los cánceres de cabeza y cuello, que afectaban principalmente a la boca y la garganta.

Todos los pacientes acordaron tener visitas con un perro de terapia justo antes de cada una de sus sesiones de tratamiento. Los perros, entrenados por la Fundación Good Dog, fueron llevados a la sala de espera o sala de hospital, por lo que los pacientes podrían pasar unos 15 minutos con ellos.

El régimen de la quimioterapia / radiación en este estudio fue "intenso", dijo Fleishman.

"Estos pacientes se enferman mucho", se√Īal√≥. "No pueden comer bien, tienen problemas para hablar. El tratamiento se vuelve m√°s de una carga que el c√°ncer".

Pero en general, los perros parecían hacer la carga un poco más fácil. Uso de cuestionarios estándar, el equipo de Fleishman encontró que, como se esperaba, el bienestar físico de los pacientes se deterioraba en el transcurso de su tratamiento.

Sin embargo, su bienestar emocional y "social", que incluye sentirse apoyado, en realidad aumentó.

"Un paciente dijo: 'Hubiera detenido el tratamiento, pero quería venir a ver al perro', dijo Fleishman.

Los hallazgos, publicados en la edición de enero de la "I> Journal of Community and Supportive Oncology , podrían alentar a más hospitales a considerar un programa de perros de terapia, dijo Fleishman.

La Fundaci√≥n Good Dog ha existido durante 16 a√Īos, y McPherson dijo que ha sido testigo de una gran cantidad de pruebas de que los perros ayudan a una amplia gama de personas, incluidos los pacientes que se recuperan de los accidentes cerebrovasculares, los residentes del hogar de ancianos, los ni√Īos con autismo y las v√≠ctimas de desastres. .

A√ļn as√≠, McPherson dijo que la evidencia cient√≠fica es vital, por lo que su fundaci√≥n financi√≥ en parte el estudio actual, y planea participar en m√°s investigaci√≥n.

La Fundaci√≥n encuentra a sus buenos perros cuando los propietarios interesados ‚Äč‚Äčsean voluntarios. Los perros pasan por un proceso de detecci√≥n; Ninguna raza particular es mejor que otras, dijo McPherson, pero el perro necesita el "temperamento correcto".

Desde all√≠, la capacitaci√≥n incluye simulaciones de la configuraci√≥n donde funcionen: si los animales van a visitar los hospitales, tienen que acostumbrarse a las sillas de ruedas y los polos IV, por ejemplo, se√Īal√≥ McPherson. Tambi√©n tienen que dominar los comandos b√°sicos y obtener la autorizaci√≥n de un veterinario.

"Tenemos un protocolo estricto", dijo McPherson.

"Se necesita tiempo, esfuerzo y dinero para la terapia asistida por animales," dijo Fleishman. Y este estudio, agregó, ofrece evidencia de que todo vale la pena.

Cuando se trata del tratamiento del cáncer, los hallazgos muestran que los rigores pueden disminuirse, dijo Fleishman. "Creo que los pacientes pueden tomar corazón", dijo. "Hay intervenciones que pueden hacer mejor la calidad de ese tiempo".