Qué necesitas saber cuando adoptas un cachorro


En cualquier hogar del mundo recibir un cachorro representa un regocijo de alegría, porque el nuevo integrante de la familia es prácticamente como un bebé... una pequeña bola de pelos a la que hay que cuidar y consentir al máximo para su pleno desarrollo. La etapa de cachorro es vital en la vida de un perro, y además, pasa muy deprisa, de modo que hay que estar preparado porque no va a haber una nueva oportunidad de vivir esa etapa con tu amigo peludo, aunque por supuesto, vendrán otras igual de bonitas e incluso mejores. Por eso, ¿Cuáles son los mejores consejos para cuidar a un cachorro? Aquí ofrecemos un artículo donde podrás preparar la llegada del perrito a casa.

Las primeras 12 semanas de vida del cachorro

La mayoría de los cachorros llegan a sus nuevos hogares en sus primeras 8 o 12 semanas de vida, dejando atrás a su madre y sus hermanos. Recuerda que siempre es mejor que estén junto a su madre y hermanos el máximo tiempo posible, eso hará que se desarrollen fuertes y con una mayor y mejor socialización. Este es un período de rápido desarrollo cerebral en el que el cachorro es sensible y bastante curioso. Tu perrito desarrolla sus buenos y malos comportamientos en base a sus experiencias, el entorno y al trato que recibe.

Las primeras semanas de vida pueden ser estresantes para un cachorro y la explicación más sensata es porque tu perro vive distintos enfoques, como lo es la separación de su madre, llegar a un nuevo hogar con habitantes desconocidos y tener que lidiar con nuevas experiencias. Sin duda alguna tu cachorro estará viviendo un cambio drástico que va desde la separación de su camada a un ambiente solitario con la familia de humanos que lo ha adoptado. 

En el proceso adaptativo de tu perrito en su nueva casa no es recomendable dejarlo solo durante un día entero o durante toda una noche, para no aumentar su nivel de ansiedad. Recordemos que se ha separado de su familia, por lo que el miedo se hace más latente en él. 

En las primeras 12 semanas de vida es normal que un cachorro ocupe la parte de su tiempo en dormir, en este ciclo se inicia el desarrollo de su organismo y cerebro. No debes presionarlo a ejecutar alguna actividad, y debes asegurarte de que pueda dormir el tiempo suficiente para su correcto desarrollo motriz. Asegurate preparar un sitio cómodo para su tiempo de descanso, asignarle una colcha que le brinde calor no está de más.

En sus primeros días de vida, tu cachorro es propenso a arrastrarse por el suelo, lo que puede hacer que en el momento de acudir al baño se ensucie el abdomen o la parte trasera. Puedes supervisarlo cuando realice sus necesidades fisiológicas para ayudarlo con sus posibles tropiezos o cuando se resbale. Esto también ayudará a reforzar la conexión con tu mascota. 

Fija un horario para atenderlo, lleva a tu cachorro a un jardín cada vez que coma, beba o se despierte después de una siesta. Ese puede ser el momento ideal cuando él sienta la necesidad de ir al baño, además, con esto incentivarás un espacio dónde él pueda hacer sus necesidades. Si no dispones de jardín en casa, puedes usar empapadores.

Tu cachorro no tendrá dientes permanentes hasta después de las 12 semanas de haber nacido. Sus dientes de leche comienzan a caer en el espacio de la semana 8 hasta la 12. Es recomendable que utilices peluches que sean lo suficientemente grandes para que no pueda tragarlos, asegúrate que sean blandos para no dañar sus dientes en desarrollo. Los juguetes serán un elemento fundamental en su entretenimiento. 

Los cachorros deben pasar con sus hermanos todo el tiempo posible. Es la mejor garantía de tener un cachorro bien sociabilizado
Los cachorros deben pasar con sus hermanos todo el tiempo posible. Es la mejor garantía de tener un cachorro bien sociabilizado

La interacción de tu mascota con el espacio físico

Ya a partir de la semana 8 de nacimiento tu cachorro empieza a tener más movimiento y desenvoltura, la curiosidad por su entorno se vuelve cada vez más grande y sus sentimientos comienzan a aflorar. Tu supervisión siempre será una pieza clave durante la época de desarrollo, deja que descubra el mundo por sí solo y muestre sus reacciones naturales a todo lo que descubre. 

Si tu perro siente miedo ante una situación absurda, no lo presiones. Cuando son muy pequeños, los perros pueden desarrollar un alto nivel de pavor para las situaciones que con el tiempo descubrirán que no deben temer. Si te comportas con naturalidad y lo acompañas poco a poco lo irá superando sus miedos, sintiéndose seguro a tu lado. Eso sí, tampoco debes hacer que dependa de ti, simplemente debe ver que no ocurre nada malo.

Debes ponerlo a socializar con todos los miembros de tu familia y otros animales que sepas que no son violentos cuando tu cachorro se acerque a conocerlos. Asegúrate especialmente de que si hay algún niño en la familia que vaya a interactuar con el cachorro, lo trate con respeto y cuidado. A veces los niños no entienden la diferencia entre un cachorro y un peluche, y pueden lastimar al perrito, por eso es importante no dejarlos jugar sin supervisión.

Alimentación del cachorro

Al momento de nacer tu cachorro es apto para alimentarse con una versión en papilla de comida para perros. Acerca a su boca la comida pero no lo obligues a comerla, él la tomará solo; porque si lo obligas podría tomar una masa muy grande que lo ahogará. 

Tu veterinario podrá indicar qué tipo de dieta puede consumir. Si vas a cambiar la marca de comida tienes que hacerlo gradualmente, de este modo estarás evitándole molestias gastrointestinales. 

Ten en cuenta que tu cachorro necesita una nutrición adecuada para crecer y desarrollarse. Y será tu veterinario el más indicado para valorar su dieta. 

Prepara tu casa para recibir al cachorro

Debes resguardar todos los objetos que estén al nivel del suelo, principalmente los de vidrio o documentos importantes. Tu perro no tiene el conocimiento de las cosas que son relevantes para ti, así que sin hacerlo con intención de un momento a otro puede destruir las cosas, ya sea por simple juego o tirándolo al pasar. Recoge los cables eléctricos del suelo que tu cachorro pueda morder y aparta los objetos pequeños susceptibles de tragar. En definitiva: guarda todo aquello que no desees que sea destruido, porque durante el primer año y medio es muy probable que acabe en las fauces del adorable perrito.

No olvides asignarle un tazón con agua en un lugar que siempre esté accesible para él, un cachorro que no puede satisfacer su necesidad de sed puede deshidratarse y desarrollar con el tiempo problemas renales.

Son tan adorables que dormirías con ellos, pero si lo haces debes estar dispuesto a compartir cama con él siempre
Son tan adorables que dormirías con ellos, pero si lo haces debes estar dispuesto a compartir cama con él siempre

También deberás disponer de una cama o refugio en el que pueda descansar cómodo y seguro. Hay perritos que duermen felizmente en sus transportines, otros prefieren hacerlo en sus camas y otros...en la tuya. Eso es algo que deberás decidir tú. Deberás marcar una norma y respetarla siempre, ya que el perro no entenderá que en ocasiones le dejes subir al sofá y en otras ocasiones no. Existen muchas formas de acomodar a tu perrito, elige la que más te guste. Además, muchas de ellas son altamente decorativas e ingeniosas.

Educación de tu cachorro 

La educación ayuda a formar los vínculos entre el perro y su familia, pero no es lo más urgente cuando tu perro tiene pocos días de nacido. Ser exigente y pedir más de lo que tu perro puede dar romperá la confianza de un cachorro. Ten en cuenta que es un bebé. Lo que debería aprender como prioridad es:

  • Su nombre
  • Que siempre puede confiar en ti
  • Saber cómo mantener la calma

Tómalo con paciencia, mantente positivo y diviértete porque no será un cachorro toda su vida.

El nombre para tu cachorro

La elección del nombre de tu mascota debe ser acertada. Lo acompañará por el resto de su vida. Con él lo identificarás y debe ser corto y fácil de asimilar para él. 

Es importante que el nombre de tu perro no se parezca al de otros miembros de tu familia o del entorno cercano, porque podría generar confusión. Además es importante que todos los que vayáis a convivir con el perrito seáis capaces de pronunciar bien su nombre.

Es posible que quieras asignar a tu cachorro un nombre que describa su personalidad o apariencia. También es válido utilizar apodos. 

Una vez que hayas elegido un nombre, haz que lo asimile. Díselo varias veces al día, cada vez que te refieras a él por algún motivo, le des de comer, lo llames para jugar.... Repite el ejercicio todos los días hasta que tu mascota sepa que esa palabra hace referencia a él. 

Mantener sano al cachorro

Es necesario tener un veterinario de confianza antes de adoptar un cachorro. Unos días después de llevar al cachorro a casa, solicita una cita con el especialista para un chequeo general. Cerciórate que sea una experiencia grata y no traumática para tu perrito. Es importante que siempre que lo lleves al veterinario tú estés presente, así, el chequeo no será tan estresante para tu mascota sintiendo que está solo. Recuerda que debe confiar en ti.

Recuerda que no debes sacar a tu cachorro a la calle antes de que reciba todas las vacunas que necesita, ya que de lo contrario no estaría protegido contra muchas enfermedades. De modo que el paso por el veterinario es imprescindible aunque parezca que a tu cachorro no le duele nada. 

Observa bien cómo trata el veterinario y todo el personal de la clínica a tu perrito, te darás cuenta de si son amantes de los animales o si para ellos es simplemente un trabajo más. Recuerda que es importante que tu veterinario sea de confianza, ya que os acompañará durante toda la, esperemos larga, vida de tu perrito, por lo que si no te convence el modo de tratarlo, es el momento de buscar a otro.

Objetivos de criar un cachorro

Tener un cachorro en casa con poco tiempo de nacido crea un hermoso vínculo entre él y su amo, lo considerarás un miembro más de tu familia. Por ello desde un principio tendrás la misión de hacerlo sentir cómodo en su nuevo entorno.

Educar y cuidar a un cachorro significa hacerle entender que:

  • Los humanos somos cariñosos.
  • Podemos formar una conexión de protección y leal compañerismo.
  • Que el lugar donde crece es cómodo y seguro para él.

El vínculo que estableces con tu perrito inicia desde el primer momento en el que llega a tus manos. Esa hermosa y leal amistad se hace más fuerte con tu compromiso de cuidado y cariño, tu formación educativa, el aseo que le brindes, los juegos y tu participación en diversas actividades. Cuidar de otro significa brindar un inolvidable confort y bienestar. Tu cachorro no eligió vivir contigo. ¡Depende de ti demostrarle que su nueva familia lo quiere!